En esta ocasión, la distinción recayó en el físico Javier Tejada, natural de Castejón (Navarra), entre cuyos logros científicos destaca la primera evidencia experimental del efecto túnel de la magnetización (1992) y los descubrimientos del efecto túnel resonante de espín (1996), de la coherencia cuántica de espín (1999) y de la "deflagración magnética cuántica" (2006).
El premio "Príncipe de Viana" es el máximo galardón que concede el Gobierno de Navarra para reconocer la tarea llevada a cabo por personas, grupos o instituciones en cualquier ámbito de la cultura, bien mediante el ejercicio de la creación, el estudio o la investigación, mediante su promoción o fomento.
Entre los anteriores galardonados figuran el arquitecto Rafael Moneo, el físico Pedro Miguel Echenique, los escritores Julio Caro Baroja, Pablo Antoñana, Miguel Sánchez Ostiz, y el director de cine Montxo Armendáriz,
Y esas no son las únicas quejas. Dicen que otro de los problemas es que "las veredas que con tanto esfuerzo construimos en el 2004, quedaron totalmente destruidas con la entrada y salida de camiones en el área".
Pero, fuentes de Pacific Wind que pidieron reserva, difieren con Herrera. Aseguran que ellos, "como un aporte a la comunidad, construyeron un drenaje pluvial, aunque no les correspondía".
La obstrucción de las tuberías, según dijeron, tiene otra explicación. "En San Sebastián se arroja la basura en una canalización pegada a la vía que entra a Punta Pacífica.. hasta colchones han ido a parar allá".
El entrevistado mencionó que tanto el Ministerio de Obras Públicas como Ingeniería Municipal les aclararon en su momento, que no era su responsabilidad lo del drenaje, pero que lo construyeran como una colaboración porque estas instituciones no tenían personal ni presupuesto para ello.
En cuanto a las veredas, adelantó que en ocho ó 15 días estarán listas, tal como se les había prometido. Julián Hernández, quien vive en ese sector hace más de 38 años, también contó su experiencia. Fue su carro el que sufrió los daños de la construcción de los majestuosos edificios. Un día, desde lo alto de la construcción, cayó cemento y "me bañaron mi carro, al igual que el de otros vecinos". Hernández tuvo que pelear con los dueños, por un año, para que le repararan los daños ocasionados a la pintura del vehículo.
Los moradores se quejan porque los constructores de estos edificios orinan cerca de sus residencias.