"Es el espíritu de mi galería promover el arte contemporáneo de Panamá", expresó una entusiasta Arlene Lachman, el día de la ceremonia inaugural de la novedosa propuesta que tuvo muy buena acogida. Hasta niños como Max Gómez (11 años) y Carlos Casteló (8 años) admiraban ambos: los últimos modelos de Ferrari y los cuadros de caballos negros, azules, verdes, amarillos. Todos hermosos. Todos poniendo de manifiesto por qué el caballo siempre ha gozado de la admiración de todas las culturas y épocas. Amigo incondicional, ha acompañado a la humanidad en momentos de gloria y de penas. A hombres como Napoleón Bonaparte, al Libertador Simón Bolívar, a los colonizadores españoles.. Está con el labriego y el guerrero. En tiempos de paz y de guerra. De bonanza y carestía. De triunfos y vicisitudes.
Eduardo Navarro, por ejemplo, ha pintado más de 200 cuadros de caballos. Conserva unos 25. Y eso porque un día hace siete años se puso a pensar, a raíz de conversación sobre el tema con unos amigos, que, si no guardaba algunos ¿qué legado le dejaría a sus hijos? Hasta tuvo que comprar cuadros suyos de otras camadas como dijo sonriente.
"Esta es mi octava camada. Mi octava cría".
"¿Por qué pinto caballos? No tengo explicación..sólo me nace". Eso dice en la tarjeta con la que Arlene Lachman Galería nos invitó a disfrutar de la muestra pictórica.
Aparte de esta sin razón, hay también las razones de los otros siete expositores.
La elegancia y tranquilidad de los caballos es lo que parece atraer de ellos a Susi Arias, en tanto que Braulio Matos admira de ellos "su imponente majestuosidad y elegancia.. fuerza y espíritu libre".
Para Irene Chamorro Typaldos un caballo es sinónimo de "fortaleza, docilidad y resistencia en hermoso equilibrio".
Axel Ríos los relaciona con "la furia y el coraje de vivir". También para Adonai Rivera los caballos simbolizan "el vigor de la vida y el empuje de la naturaleza". Le atrae de ellos el movimiento y fuerza que proyectan.
"Del caballo admiro su estética corporal, su altivez y la ancestral relación que tiene con el hombre", plantea Mario Calvit.
Entre tanto, Daniella Arteaga dice que "al pintar caballos represento en mi obra la fuerza y el brío indomable del espíritu".
Arlene Lachaman se mostró muy complacida por el éxito de la exposición. El que pintores de distintas generaciones se inspiren en un mismo tema y todos muestren excelencia creativa dice mucho. Habla de cultura y de mucho interés y dedicación.
Charlotte de Uralde calificó de "hermosa" la expo. "Eduardo Navarro pinta caballos impresionantes y los de la Sra. Vallarino también tienen una fuerza increíble", puntualizó.
Marquelda Duque, considera la colectiva muy interesante. "Plasmar caballos en movimiento es una muestra de que hay talento".
"Equinos" incluye obras de 14 " x 20" hasta otras de 91" x 56". Los hay saltando, retando al viento, con la crin alborotada, majestuosos..
Impresionantes son particularmente los de Daniela Arteaga Vallarino su "Aquiles", "Bastos" y "Blue Grass". Y los de Eduardo Navarro ni se diga.
A Thomas Koalick le pareció muy bien el concepto. La combinación de los autos con los caballos.
Sobre el mismo tema Mariela Sagel dijo que montar una exposición en un escenario como el Show Room de Auto Sportivo Italiano es una manera de mercadear el arte, de llamar la atención hacia la pintura. Cualquier lugar es bueno para ofrecer el arte, para darlo a conocer. Y es, aunque se dé cuenta o no de ello, el arte no está aislado del hombre. Es parte importante de su vida.