Dicen que la primera impresión es la que cuenta, por lo que la presentación frente a los demás es importante. Sin embargo, por diversas razones, en ocasiones, nosotras las féminas cometemos errores al momento de maquillarnos.
Si ese es tu caso, sigue los siguientes consejos de cómo maquillarte como toda una experta.
Olvídalo, elimínalo de tu cartera de maquillaje.- Si eres joven no lo necesitas, de hecho el mejor momento para usarlo es en una edad madura, pues entonces necesitas definir tus labios.
Mientras estés en la flor de la juventud, elúdelo. Sin embargo, si estás acostumbrada a su uso, difumina el delineador y el lápiz labial con un pincel pequeño una vez termines de pintar tus labios.
Ocurre frecuentemente, especialmente en las mujeres inconformes con la cantidad de pestañas que tienen. El desespero por hacerlas más llamativas las lleva a colocarse un kilo de rímel en los ojos. Así que retira el exceso y, luego de aplicarlo, separa tus pestañas con un peine de dientes finos.
Aplicarse bien las sombras es un arte que solamente tienen los profesionales en la materia. Es por eso que debes ser prudente en cuanto a los colores que selecciones. Si tienes la habilidad, perfecto, pero si no, inclínate por los colores neutros, rosados, carne, tostados y grises, que siempre quedan bien.
¿Sabías que las cejas son una de las partes del rostro a las que a veces olvidamos darles atención? Estas son el marco de expresión de tu mirada y si ellas están mal puestas, por más elegante que sea el maquillaje, lucirá incompleto. Depílalas y, si es necesario, limpia poco a poco los pelos del arco superciliar sin tocar, si es posible, los de la parte superior.
Es un error típico de muchas mujeres. Y no es que lo hagan a propósito, sino, más bien, por ignorancia. La mejor elección, por supuesto, es la que más se parezca a tu color de piel, específicamente la del cuello, de manera que no exista un contraste entre el color de éste y el de tu rostro. Consigue el color idóneo de la base aplicando por lo menos cuatro tonos de base diferentes en la línea que corre a lo largo de la mandíbula. El que parezca haber desaparecido es el mejor.