Cuando la admiración se convierte en obsesión, hay fanes que terminan atemorizando a sus ídolos. La última en sufrir acoso de un admirador fue la modelo Irina Shayk. Según revela el “New York Post”, la novia de Cristiano Ronaldo solicitó una orden de alejamiento contra un individuo que lleva merodeando su edificio del West Village, en Nueva York, varios meses.
Según este mismo diario, la rusa, de 27 años, presentó ya dos denuncias contra un hombre que se dedica a esperarla a la puerta de su casa.