La modelo brasileña, Gisele Bündchen, abandonó ayer Río de Janeiro, tras pasar tres días en la ciudad y desfilar en la pasarela de la Semana de la Moda de la capital donde fue ovacionada por el público y se erigió como estrella indiscutible del evento. Bündchen se ha embolsado unos 565 mil dólares, por desfilar para la marca Colcci. No es de extrañar que pida un sueldo alto, pues la maniquí concentró toda la atención, no sólo en el día de su desfile, sino también durante toda su estancia en Río de Janeiro.