A una gran mayoría de personas les resulta agradable tener una mascota o animal doméstico, por la compañía que brindan, el entretenimiento para los niños y hasta por lo decorativos que pueden ser, pero es necesario seguir ciertas reglas para no perjudicar a los demás y poder disfrutarlos sanamente. Aunque a los animales se les debe tratar bien, hay una gran diferencia entre el trato adecuado, (educarlos, mimarlos), y el querer tratarlos como personas (darles de comer en la mesa, por ejemplo).
Los dueños de animales tienen una responsabilidad; cualquier daño que éstos puedan producir deben atenderlo y hacerle frente. Sea responsable y esté atento a lo que hace su animal, respete los lugares donde se les prohibe la entrada, y procure evitar que moleste a otras personas o a otros animales.
Cuando saque de paseo a su mascota, no permita que haga sus necesidades en las puertas, portales, jardines y veredas de los vecinos o en sitios frecuentados por niños, como los parques o plazas. Cada vez que toque a su mascota, no olvide lavarse bien las manos antes de manipular cualquier tipo de alimento.
No le imponga la presencia de sus animales al resto de las personas. En caso de que tenga visitas, no obligue a los invitados a soportar a su adorable mascota, por mucho que ellos educadamente digan que no les importa. No es nada agradable sentir cómo un perrito nos lame la cara, nos rompe las medias o se nos trepa en el regazo, llenando de pelos el vestido, mientras el dueño nos dice "no te preocupes, él no hace nada". Es una falta de educación imponer la presencia de sus animales a los invitados. De igual manera, si es usted quien visita, no lleve nunca a su mascota, aunque sea adorable y cariñosa. De esta forma, usted estará cuidando a sus animales y respetando el derecho de los demás, para una vida más placentera y pacífica.
A través de la historia, el hombre siempre a sentido la necesidad de adiestrar al perro para enseñarlo a vivir en su medio ambiente y así adaptarlo a sus costumbres. En la actualidad, la educación que se le da a los canes es sumamente importante para los propietarios de éste espléndido animal, ya que son muchos los casos en que el perro debe seguir las órdenes exactamente como se las da su dueño.
Bajo ningún motivo se debe separar a los cachorros de su madre antes de los 49 días de nacido, de lo contrario el animal presentará problemas en el futuro, tales como: agresividad, exceso de timidez o problemas en el apareamiento. Durante ese lapso de tiempo, la madre enseña a los cachorros a ser perros mientras los alimenta y juega con ellos.
Al empezar a caminar los cachorros comenzarán a explorar la casa y una de las primeras lecciones que deben aprender es el respeto hacia el amo y sus cosas personales. Muchas personas cometen el error de no corregir el comportamiento desastroso de un cachorro, lo ven como algo cómico o tierno, sin embargo, el problema radica en que el perro se acostumbra y crece con estas costumbres, y luego como adulto se torna muy molesto lo que resultaba tierno cuando era cachorro.
Debido a esto hay que actuar con carácter desde muy temprana edad y enseñarle los principios básicos del respeto: dónde dormirá, dónde comerá, que debe morder los juguetes y no los muebles, la ropa o a las personas, que debe hacer sus necesidades en lugares específicos, etc. Todo esto se debe enseñar con paciencia y carácter, pero nunca se debe usar el maltrato físico o el castigo.
FUENTE: Mega Revistas