P ara Patricia “Pat” Alvarado, creadora de las series de Guillermo el gusano, el escribir para los niños tiene beneficios incalculables, que forma una cultura de lectura que a la larga beneficia a la sociedad.
Agrega, la también editora, que los “chicos son adultos en formación. Según sus experiencias, adquieren las costumbres y los hábitos que les guíen en la vida. Les comparó con una esponja porque absorben todo lo bueno y lo malo, pero su filtro para decidir a quiénes y cuáles hábitos emular está en desarrollo”.
Los libros de Alvarado cumplen con ese reto y a través de ellos puede efectuar cambios positivos a al mundo. “Son cambios pequeños, pero los cambios pequeños se suman”.
Señala que las obras infantiles requieren de igual tiempo que los libros de adultos. “Hay que editar, revisar, editar, revisar, editar, revisar... buscar palabras precisas, encontrar ilustraciones forma una gran parte del cuento -ayudan en atrapar al lector- hay que conseguir un ilustrador que pueda interpretar aquellas palabras”.
Ilustración. Jairo Llauradó considera que esta actividad no es su fuerte. “Lo hago cuando me piden colaboración al respecto. Sin embargo, en diagramar (incluyendo varios elementos) soy más activo. Para mí, esto demanda un tiempo básicamente de investigación (no es tan demorado, pero tampoco es breve). Saber a quién va dirigido y relacionar texto e imagen es importante”.
Llauradó, escritor del género cuento para adultos, comparte que el ilustrar va desde la forma en que se reparte un texto, hasta el uso de los espacios en blanco, pues todo es sugerente”.
Por su parte, Silvia Fernández, reconoce que ilustrar es proceso que inicia con la lectura de la historia una, dos veces o más, con lápiz en mano para marcar aquellos párrafos que despiertan imágenes.
Continúa con saber para qué edades estará dirigido el cuento.
Luego mantiene conversaciones con el autor para ahondar en detalles de personajes y ambientes.
Seguido desarrolla algunos bocetos, siempre tomando en cuenta si el libro se imprimirá a una sola tinta o si será en ‘full’ color.
Fernández reconoce que tiene suerte, pues todo el año está diseñando libros infantiles.