Después de tantos años de fungir en varias sedes como “La Cenicienta de las Bellas Artes” en Panamá, la Escuela Nacional de Danzas estrena por fin su propia casa, la cual está ubicada en Diablo, Ancón.
Su directora, la profesora Ana Acela Smith, comentó en días previos a la inauguración que la misma ya estaba funcionando con los cursos de los jóvenes adolescentes, pero la infraestructura, que cuenta con ocho espaciosos salones, está lista para recibir a sus estudiantes, que oscilan en cerca de mil 500 ingresados.
Pasaron cerca de 60 años para que la Escuela Nacional de Danzas pudiera independizarse y trasladarse a su propia casa, dejando atrás su última morada, en la Escuela de Bellas Artes del INAC.
Un momento emotivo fueron las palabras que dirigió de la directora del Instituto Nacional de Cultura (INAC), María Eugenia Herrera, quien al recordar sus años como primera bailarina del país no pudo contener las lágrimas, y autoproclamarse como una peregrina, testigo del recorrido por distintos lugares de su alma máter, la cual pertenecerá a la “Ciudad de las Artes” que será construida en Diablo.