Clave
En síntesis
- Las posibles razones por las que esta pareja no optaría por un divorcio son varias. Para empezar, siempre se les ha visto como los salvadores de la monarquía española. El príncipe Felipe no se encuentra metido en problemas con el pueblo y cuenta con una imagen fresca frente a su natal España y el mundo.
Sus recientes vacaciones de verano fueron la gota que derramó el vaso, ya que Letizia se fue de Mallorca dejando atrás a sus dos hijas y a su todavía esposo, tomó un vuelo a Zúrich, Suiza y de ahí se le perdió la pista. Es probable que la princesa buscara un lugar remoto, lejos de la presión real.
La pareja, que contrajo matrimonio el 22 de mayo de 2004, se enfrenta a una crisis. Letizia, ya casada, perdió la chispa que alguna vez tuvo cuando era una joven periodista, y se convirtió en una mujer tensa y fría, con una mirada cada vez más artificial, posible resultado de sus continuas cirugías que se ha realizado en los últimos años.
La princesa, de 41 años, ahora prefiere tener una vida de bajo perfil.
Además, no es muy querida por todo el pueblo español, de hecho, se podría decir que los españoles se han puesto en contra de ella debido a su actitud rígida y por no tener sangre azul, lo que no le permite saber a ella cómo podría interactuar con ellos.
Recientemente, los medios españoles informaron que se sentía bajo tanta presión que le pidió a Felipe que le diera un poco de espacio privado. A Letizia le gusta asistir a festivales de música y a bares o restaurantes con sus queridas amigas, e incluso ir de compras. Acude a estos lugares desde hace años con ellas, pero él nunca está a su lado. De hecho, en su último cumpleaños, prefirió la compañía de sus amigas.
En su visita a Argentina - para que Madrid fuera sede de los Juegos Olímpicos 2020- fue vista sonriente y sin maquillaje, pero tras no conseguir la candidatura, se mostró disgustada.
Cabe mencionar que Letizia Ortiz fue sujeta a varias críticas por ser divorciada antes de casarse con el príncipe Felipe; de ser cierto los rumores de la prensa, pasaría por un segundo divorcio y la casa real tendría el primer divorcio en mucho tiempo. No es conveniente que el futuro rey se separe y llegue al trono en esta lamentable situación.
Un divorcio implicaría problemas y crisis tanto para el pueblo español como para la economía, y en específico para la familia real.
Letizia no ha superado en popularidad a doña Sofía en las últimas encuestas. El príncipe, a su vez, ha mostrado su cuajo y peso.