a, dónde adquiere rápidamente una serie de destrezas motoras, intelectuales y afectivas, que son la base de sus adquisiciones posteriores.
Es por eso que un ambiente estimular rico le va a ayudar en su crecimiento. El contacto físico con sus cuidadores (padres y demás familia, educadores, etc) es prioritario, cualquier momento es bueno para hablarle, acariciarle, besarle y jugar con él/ella. Ambas partes disfrutarán del intercambio y el bebé "practicará" así sus habilidades.
En esta línea presentamos aquí una serie de recomendaciones y actividades para facilitar esos encuentros con vuestros hijos. Al igual que las escalas de desarrollo, son meramente sugerencias y no deben ser tomadas de forma rígida, ni angustiarse si nuestro hijo no consigue a la primera el objetivo marcado. Cada niño sigue su propio ritmo y no se le debe forzar.
Por último, recomendamos realizar estos ejercicios de forma muy suave y cuidadosa, y no "obligar", ya habrá otro momento del día u otro día en el que la situación sea más favorable. En todo momento plantearlo como juego y no dejar de observar sus reacciones. Sus expresiones nos dirán si vamos por buen camino.
Recomendaciones para desarrollar la locomoción.
No abrigar mucho ni vestir con prendas apretadas.
Suavemente frotar brazos (desde hombros a manos) y piernas (desde muslos a pies) 2 ó 3 veces en su contorno.
Tomar las manos y subir-bajar, adentro-afuera. También con los pies.
Flexionar codos y rodillas.
No dejarlo acostado ni llevarlo en brazos siempre en la misma posición.
Apoyándolo contra el vientre, horizontal, cantar, acariciar, hablar, para que levante la cabeza.
"Cargarlo" por encima del hombro y mantenerlo de las piernas. Al sentir que cae, levantará la cabeza. (hacerlo poco a poco para que se adapte sin temor).
Boca abajo en una colchoneta, acariciarle la espalda para que enderece la espalda y la cabeza.
Ofrecer juguetes a un lado y a otro para que gire la cabeza.
Sentarlo sobre las rodillas (apoyando su espalda sobre nuestro vientre).
Levantarle hacia lo alto (pero sin "arrojarlo por el aire", provoca angustia).
Mecer (boca abajo) con las manos, una a la altura del pecho y otra en las rodillas.
No utilizar almohada ni colchón que sea muy blando.
Boca arriba, con una mano en las rodillas, la otra bajo la cabeza sentarlo (muy brevemente).
No estimular la marcha.
En los momentos en los que el bebé no duerma, si está en la cuna, colocar una barra con diferentes elementos que llamen la atención, de colores brillantes o que hagan algún sonido. Cuando esté despierto, téngalo cerca para que mire y escuche.