Carlos Gutiérrez tiene 27 años y experimenta a diario un estado de tensión con sólo llegar a su trabajo y estacionar su auto.
Para este publicista, los fuertes dolores de cabeza, en la nuca, los músculos rígidos y el sudor de sus manos, son síntomas que siempre lo acompañan en el desarrollo de sus funciones.
Y es que, sin lugar a dudas, Carlos ha pasado a formar parte de las 340 millones de personas en el mundo que sufren de estrés.
De este total, el 15% de los afectados son jóvenes y según datos de la Organización Mundial de la Salud, esta enfermedad es la quinta dolencia más común en el mundo.
El departamento de Salud, Educación y Bienestar del estado de Massachusetts decidió investigar mediante una encuesta los factores de riesgo para las enfermedades cardíacas.
La sorpresa se dio cuando encontraron que la insatisfacción laboral y la escasa felicidad personal son los causantes principales de las enfermedades coronarias.
Y esa carga de insatisfacción laboral se traduce a las exigencias de un mundo competitivo en donde el tiempo corre cada vez más de prisa, la inmediatez y la velocidad priman sobre los otros factores, reina la presión por producir dentro de una empresa, por ser mejores, superar a los compañeros y sentirse únicos e irremplazables.
El estrés en el entorno laboral es un problema creciente, inhabilitante y con un costo personal, social y económico, que provoca numerosos índices de ausentismo, baja la productividad en la empresa y desencadena una escasa motivación en el trabajo.
Las fuentes más comunes de esta condición negativa, son originadas por la presión, los cambios, la frustración cuando las personas no pueden alcanzar las metas, la existencia simultánea de exigencias, oportunidades, necesidades o metas incompatibles.
Según el psicólogo Eduardo Espino, el estrés laboral esta ligado también a diversas situaciones que se viven fuera del ambiente de trabajo como la baja autoestima, diferencias familiares e incluso inmadurez.
Clínicamente existen dos tipos de estrés laboral, el episódico y el crónico. El primero responde a aquel que se presenta momentáneamente; es una situación que no se posterga por mucho tiempo y luego que se enfrenta o resuelve desaparecen todos los síntomas que lo originaron.
Por otra parte el estrés crónico es aquel que se presenta de manera recurrente cuando una persona es sometida a un agente estresor de manera constante, por lo que los síntomas aparecen cada vez que la situación se presenta y mientras el individuo no evite esa problemática éste no desaparecerá.
"La exposición a situaciones de estrés no es en sí misma algo "malo" o negativo, solo cuando las respuestas de estrés son excesivamente intensas, frecuentes y duraderas pueden producirse diversos trastornos en el organismo.", explicó el especialista.
La mejor técnica para no caer en situaciones estresantes es evitar de manera eficaz todo aquello que nos conlleva a desequilibrios emocionales o laborales, con el fin de prevenir los efectos agudos ocasionados por el estrés.
La manera en que cada individuo, cada sector y en general la sociedad responde ante el estrés, identifica la complejidad del fenómeno y la necesidad de plantear ante sus efectos, estrategias de confrontación en las diversas instancias.
E decir, existen diferentes formas de prevenir el estrés pero estas pueden ser aplicadas de diferente manera a cada individuo.
Por último, hay un aspecto muy importarte que es necesario mencionar y es la necesidad de cambiar los estilos de vida rutinarios y la de incorporar nuevos hábitos, que muchas veces son muy sencillos pero pueden dar solución a importantes problemas de salud física y mental originados por el estrés.
Localice el origen: Averigüe que está desencadenado la tensión y busque ayuda especializada.
Cuide su alimentación: El tabaco, café y alcohol agravan el problema. Las dietas tienen que ser equilibradas ricas en verduras, fruta, fibra y bajas en grasas y azúcares.
Cuente lo que le pasa: No guarde sus sentimientos, son una bomba de tiempo.
Practique el optimismo: Rechace los pensamientos negativos y reemplácelos por pensamientos positivos. No es fácil, pero no imposible.
Estr'e9s laboral, desastre común
Hoy en da cerca de 340 millones de personas padecen de estr'e9s en el mundo de los cuales el 15 por ciento son jóvenes.