Cada año se celebra en el marco del Festival de Cine de Cannes la gala amfAR, con motivo de la recaudación de fondos contra el sida. La noche más solidaria del festival se convierte también en la más glamurosa de todas las alfombras rojas.
La gala estuvo presentada por el actor Kevin Spacey, que convirtió su monólogo en un discurso contra Donald Trump. Pero lo más importante de la gala no estuvo en el discurso de Spacey, sino en la alfombra roja por la que desfilaron todas las personalidades.
Belleza y Alta Costura fueron los dos elementos "fashion" que más se prodigaron entre las invitadas con un "dress code" que, excepto por la elegancia evidente del evento en sí, fue tan libre como variado: vestidos largos y vaporosos para Elle Fanning, escotes de vértigos y aberturas laterales para Heidi Klum, Jourdan Dunn, Karlie Kloss y Alessandra Ambrosio o pedrería y brillos para Paris Hilton. Por su parte, la cantante Katy Perry vestida con un original vestido de Marchesa con cierto aire español supuso el broche "pop" a una de las noches más "chics" de todo el festival. Helen Mirren demostró madurez y sofisticación. Se pudo conocer que la gala recaudó más de 24 millones de dólares para donar a la investigación de la lucha contra el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (sida).