El paladar de los inmigrantes residentes en España se habitúa cada vez más a la cocina típica de este país y, entre su amplia diversidad de platos, los extranjeros prefieren los más emblemáticos, la paella y la tortilla.
Así se desprende del estudio "Hábitos alimentarios de los inmigrantes en España", que presentó hoy en Madrid el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación a los procedentes del Magreb y a los del resto de Europa, mientras que a los de Centroamérica y Suramérica les parece poco condimentada.