El babeo es una muestra evidente de que tu pequeño está creciendo, pero puede producirle molestias como irritación de barbilla, constipado (porque se moja la ropa por la zona del pecho), gases (por tragar tanto) y escoceduras en el trasero (la salida de los dientes acidula la saliva y ésta cambia el pH de la orina, haciéndola más agresiva para su piel).
Llévale siempre con un babero de algodón suave forrado de plástico (quítaselo siempre antes de dormir).