La piel seca se irrita con facilidad, es muy delicada y se afecta fácilmente con cambios en el medio ambiente. Si no se le da el cuidado apropiado se ve cansada y sin vida.
En el rostro, usa una limpiadora suave y humectante para este tipo de piel. Utiliza protector solar para protegerla y un exfoliante una vez por semana.
Procura no usar agua muy caliente en el baño, nadar frecuentemente en piscinas, o exponerte demasiado al aire acondicionado.
Si el clima es muy seco, trata de aplicar hidratantes a tu rostro y evita aplicarte crema o humectante después del baño. Deja descansar la piel y luego hidrátala a profundidad.