Una gran exhibición de los aztecas, que veneraban el chocolate pero cuyos rituales sangrientos de sacrificios humanos estremecieron aun a los conquistadores españoles del siglo XVI, se inauguró en Londres.
Una serie de objetos prestados por museos de México, Estados Unidos y Europa, y nunca antes reunidos en un solo lugar, ofrece una nueva penetración en la vida diaria de una de las civilizaciones más sedientas de sangre, pero sofisticadas, del mundo.
En total, hay 380 piezas en exhibición ordenadas por temas en 11 galerías, llevando al visitante a un recorrido a través del mundo de los aztecas.