Hay personas que en la simplicidad de la vida y de la misma naturaleza, logran encontrar una belleza escondida y quizás descifrada por pocos. Sin embargo, de pronto no se trata de personas con dones especiales, sino que son seres que han desarrollado una gran sensibilidad ante la vida misma. El arquitecto y artista panameño, Julio Chu es un ejemplo de ello.
Chu empezó a descubrir un gusto muy especial por la pintura justo cuando era estudiante de arquitectura, teniendo como profesores a grandes maestros de la plástica como Manuel Chong Neto y Guillermo Trujillo.
No obstante, poco a poco se acrecentó esa afición no sólo por el color y la línea, sino que empezó a inquietarle también el mundo marino. Y este detalle es realmente notorio para quien tiene la oportunidad de visitar su estudio o rincón de trabajo, en donde fácilmente se pueden apreciar en distintas piezas, la constante presencia del mar. Al parecer, la colocación de una pecera en su casa lo llevó paso a paso a estudiar la fauna marina y sucesivamente, su respectiva flora, generando así que las tortugas fuesen los primeros personajes de sus cuadros.
"Mientras me documentaba para mantener en buen estado a mis peces y caballitos de mar, empecé a ver qué bonita era la anémoda... y así me fui". En sus seis años de pintura marina ha pintado gran cantidad de cuadros, vendiendo algunos y conservando otros. "Me llama mucho la atención todo lo marino, porque me parece que tiene un mundo de colores y de formas", asegura Chu, quien se dedica a pintar en sus ratos libre al lado de sus inseparables mascotas.
Es curioso, pero para lograr cada detalle del color, forma y textura de los animales presentados en sus obras, este artista se vale de cualquier recurso, siendo muchos de ellos programas de televisión, revistas, libros y fotografías, incluso la observación de estas especies en el mismo mercado público. El resultado final es maravilloso. Obras al óleo que muestran toda la belleza que existe en el fondo del mar y que muchas veces termina en una especie de abstracción marina.
Sus pinturas reflejan una explosión de colorido y luminosidad, en donde se refleja una riqueza de forma y cuerpos transparentes que motivan al artista, de la misma manera que atraen al espectador. Aunque Julio Chu nunca ha presentado sus obras en una exposición, actualmente se encuentra reuniendo trabajos para presentar una muestra individual, que definitivamente se constituirá en algo sumamente digno e interesante.
"Mis obras hacen un homenaje a la vida y al ecosistema marino, en donde hay un universo de colores, de transparencias y elementos, que a su vez sirven para mostrarle a la gente que también hay belleza más abajo de las profundidades del mar".
Luis Tejedor: "El problema es que como el semáforo está reciente, la gente seguirá pasándose la luz roja, ya que los conductores no están acostumbrados o piensan que sigue dañado". "Me que hace falta mayor orientación por parte de los guardias de tránsito para poner en aviso a los conductores, que el semáforo es para que los peatones puedan cruzar la calle".
Aleida Samaniego: "Debe haber más vigilancia por parte del tránsito, quienes deben ser más enérgicos con estos conductores, porque se trata de una vía muy peligrosa, ya que son cuatro paños donde los autos pasan a altas velocidades ". "Ojalá que el tránsito solucione el problema, antes que se suscite un accidente donde pierda la vida un inocente".