La Exposición de Shanghái ha recibido más de 902.000 visitantes en sus seis primeros días, muy por debajo de los 380.000 diarios que se esperaban, para superar los 70 millones en los seis meses que durará el evento. Los organizadores han vendido más de 33 millones de entradas, 23,96 millones individuales y 9,15 millones de grupo. Sumadas a las que han sido distribuida gratuitamente (unos 7 millones).