Ni todo el dinero que tiene impidió que Amy Winehouse fuera expulsada la pasada madrugada de un bar londinense.
La cantante británica, de 24 años, que aparecía con el cabello revuelto tras una noche de juerga, fue acompañada hasta la puerta de un bar llamado Made in Brasil, por la seguridad del local debido a su mal comportamiento.