Los desfiles de las colecciones para la temporada primavera-verano 2003, que continúan hasta hoy en las pasarelas de París, prevén una moda en libertad que permite osadía y extravagancia, pero grandes nombres de la moda, como Chanel o YSL, están ahí para rendir homenaje a una mujer parisina moderna pero siempre elegante.
Para Chanel, negro y blanco son los colores predominantes. Top estampado, abundancia de perlas o de cadenas, el estilista Karl Lagerfeld ve a la parisina de hoy peinada a lo Juliette Gréco en los tiempos de Saint-Germain-des-Prés.
Por lo demás, la mujer Chanel es libre de vestirse de largo o de corto, de usar pantalones anchos de jean con talle estrecho o minifaldas onduladas de raso blanco o negro.
Las perlas adornan la espalda y se utilizan con un vestido largo de muselina con estampados gráficos. Una falda de cuero de talle bajo se cubre de cadenas de plata. Las clásicas chaquetitas de tweeds Chanel cubren románticos estampados floreados o tops de color natural inspirados de la lencería. Por la noche, vestidos de talle altísimo y corpiños recamados dan ganas de ir de fiesta.
Por su parte, Tom Ford, estilista de YSL Rive Gauche, sigue los pasos del maestro Yves Saint Laurent, que dedicó su vida a la belleza de la mujer. Para ello, el norteamericano se atiene a las líneas femeninas, que moldea en vestidos que tienen una levedad de lencería y que se combinan con chaquetas de hombros marcados.
Las transparencias cubren apenas el busto. Las telas vaporosas permiten jugar con drapeados y plisados en los largos vestidos elegantes y sensuales. Símbolo de la casa, el smoking aparece ne forma de spencer dotado de un ancho cinturón de raso.
Otra parisina, de pies a cabeza, es la estilista Sonia Rykiel. Para ella, la mujer del verano 2003 se hace insolente, con tops sensuales y grandes cardigans dorados. Las minifaldas son de raso multicolor y los pulóveres a rayas enormes, hasta tocar el suelo.
Finalmente, el estilista italiano Valentino quería recordar que, fuera de los desfiles, no todo va bien en el mundo. "No war, just War-hol" ("Guerra no, sólo War-hol"): Con este juego de palabras, el modista explicó que sólo quiere ver "el camuflaje en las pasarelas, y no en los campos de batalla".
Con la obra "Camuflaje", de Andy Warhol, como telón de fondo, sus modelos desfilaron luciendo atuendos de estilo militar o colonial. Caqui y marrón son los colores predominantes, junto con los estampados de camuflaje.
El modista alterna las muselinas vaporosas con trajes sastre de corte derecho. Para la noche, vestidos multicolores que contrastan con los tonos severos del día.