No hubo "ningún criterio político en la elección de Fahrenheit 9/11" del estadounidense Michael Moore, que ganó la Palma de Oro del Festival de Cannes, afirmaron en conferencia de prensa los miembros del jurado, empezando por el también norteamericano Quentin Tarantino, su presidente.
"Todos estuvimos de acuerdo en que era la mejor película" de la selección, recalcó Tarantino en conferencia de prensa en la que el jurado explicó sus opciones, una primicia en la historia del Festival.
El filme de Michael Moore, que recibió el sábado por la noche el máximo galardón del Festival de Cannes, es una crítica demoledora al presidente norteamericano George W. Bush y a su política con respecto a Irak.
Los comentarios de la prensa europea, aprobaran o no la elección del jurado, señalaron unánimente el domingo el carácter político de esta Palma de Oro.
"Yo lo había dicho de antemano, no quería que la política" ni ningún otro criterio no cinematográfico interviniera en nuestra elección. "Lo único que cuenta es la película", insistió el director.
Quentin Tarantino confirmó las declaraciones hechas la víspera por Michael Moore, quien declaró al recibir la Palma de Oro que el presidente del jurado le había dicho que su película fue elegida por sus cualidades cinematográficas.