Hendrijke Van Andel-Schipper nació prematura el 29 de junio de 1890, y su madre había vaticinado: "Esta niña no está hecha para vivir", según la agencia neerlandesa ANP.
La anciana había donado su cuerpo a la ciencia y había organizado todo para que fuese transportado lo más rápidamente posible al hospital universitario de Groningen (norte de Holanda), lo que se cumplió en cuanto se comprobó el fallecimiento, indicó la fuente. La mujer estaba prácticamente ciega, pero no sufría de ninguna afección en particular.
El 26 de septiembre de 2003, Hendrijkje van Andel-Schipper se convirtió en la holandesa más vieja y desde el pasado 30 de mayo de 2004 era la persona más anciana del mundo, según recogió la agencia holandesa ANP. Tras fallecer la anciana, el título de la persona más vieja de Holanda lo ostenta ahora otra mujer, que también reside en Bunnik, y que tiene 110 años.
Aparte de sus problemas de visión, no padecía ningún otro problema, tenía buena memoria y estaba en perfectas facultades mentales.
Es una discusión que ha transcurrido hasta ahora en el universo de los blog (diarios personales) en Internet, donde un hombre escribió esta semana: "Total, si cada vez a los hombres nos hacen más femeninos, bien podrían de una vez cortarse los testículos y dar por terminado el asunto".
La comediante Aisha Tyler, en su libro "Swerve: Reckless Observations of a Postmodern Girl" -en el que describe la depilación del área genital con detalles que erizarían los pelos si uno todavía los tuviese-, especula con que en gran medida la popularidad de la humanidad sin vello proviene de las películas pornográficas.
En las últimas dos décadas, las mujeres que actúan en las películas pornográficas o cuyas fotos abundan por centenares de miles en Internet, tienen su área genital libre de todo vello.
"El atractivo", según Tyler, "está arraigado en la fantasía masculina del sexo con púberes, chicas muy jóvenes".
Si Tyler tiene razón, la pregunta es si el supuesto atractivo que ahora para las mujeres tienen los hombres con genitales depilados refleja una fantasía por el sexo con preadolescentes.