Dos características los distinguen: se meten en lo que no les importa y se quejan por todo. Su misión parece ser hacerle la vida de cuadritos a sus compañeros de trabajo. Son comunes, universales, y están en los centros de trabajo.
Son los típicos compañeros fastidiosos. Sus principales características las dibujan ciudadanos consultados por Panamá América. Al tratar de averiguar qué se podrá esconder detrás de estos personajes tan molestosos, encontramos que hay frustración y cierto grado de inadaptabilidad social, lo que les impide tener amistades.
No se trata de niños inquietos, sino de gente adulta e incluso profesional.
Como no se puede callar ante esta dañina conducta laboral, la mayoría de los consultados dio un sí (70%) cuando se les preguntó si se animarían a manifestarle a esa persona, que causa hastío. El resto prefiere callar ante tal situación.
Todo este sentir es un claro mensaje para que los necios no tomen su proceder como un chiste, pues según el sondeo, esa conducta puede perturbar o incomodar hasta en un 80% al resto del equipo de trabajo. La campanita la deben escuchar también los administradores de recursos humanos.
Nos percatamos de que este tipo de gente no abunda en los centros de trabajo. Así lo considera un 73% de los que cooperaron para desarrollar este tema.
La relación entre hacerle saber a un compañero de trabajo que es inoportuno en exceso y el hecho de que sean los menos en las oficinas, permite sacar en conclusión que la sinceridad rinde frutos. Y nos da una interesante proporción: entre más sinceridad, menos gente fastidiosa habrá.
¡Uff!, qué buena noticia, pues sería terrible que encima del estrés diario, un trabajador tenga que soportar a un compañero que le haga la vida insoportable.
Pero del otro lado está el compañero ideal. Los consultados lo definen como aquel muy trabajador y carismático. Eso significa, que ayude, coopere y colabore de verdad; pero también, que se haga sentir en el grupo, que no sea
Fastidiosos a morir
Dos características los distinguen: se meten en lo que no les importa y se quejan por todo. Su misión parece ser hacerle la vida de cuadritos a sus compañeros de trabajo. Son comunes, universales, y están en los centros de trabajo.
Son los típicos compañeros fastidiosos. Sus principales características las dibujan ciudadanos consultados por Panamá América.