Este celebra la Feria de la Salud de 11:00 a.m. a 6:00 p.m., en la Sala de Resonancia Magnética, en el Día Mundial de la
Enfatiza que "todo sangrado y molestias tipo cólicos o calambres abdominales se conocen como amenaza de aborto y el tratamiento debe ser supervisado por un ginecólogo- obstetra".
Añade que en los casos que terminan en abortos espontáneos, "lo más probable es que la muerte fetal sea debido a anomalías cromosómicas. Otras causas pueden ser: infecciones, los defectos anatómicos de la madre, los factores endocrinológicos o una enfermedad sistémica en la madre".
En el segundo trimestre "se presentan las amenazas de parto pretérmino, o labor de parto antes del tiempo, rupturas prematuras de membranas o restricciones del crecimiento fetal intrauterino. Lo mejor en estos casos es el reposo y seguir las indicaciones médicas para evitar la prematuridad, y las complicaciones en los niños prematuros que esto conlleva".
Durante el tercer trimestre pudieran poner en peligro la vida de la madre y el feto los trastornos hipertensivos del embarazo. "Pueden surgir las urgencias obstétricas como las eclampsias, o los desprendimientos prematuros de la placenta que a veces no pueden ser diagnosticados a tiempo".
Una adolescente no está consciente de lo que implica ser madre, la mayor parte de las veces no busca atención médica o lo hace tardíamente y entre tanto el embrión ha podido estar pasando privaciones (deficiencia de ácido fólico, vitaminas y otros nutrientes) que podrían ocasionarle alguna tara. Asimismo, una mujer mayor de 40 años, una con VIH, la que fuma o bebe alcohol, aumentan las probabilidades de que su salud y la de su bebé se deterioren.