La legendaria civilización inca es apenas la punta del iceberg que comprende la gran diversidad de culturas precolombinas (Tiwanaku, Chiripa, Huancarani) que dieron origen a lo que hoy es Bolivia. En tiempos de la conquista española, el territorio actual de Bolivia formaba parte del Virreinato de Lima hasta que en 1776 pasó a depender de Buenos Aires. En 1809 tras numerosas revueltas encabezadas por líderes indígenas contra la corona española, surgió un movimiento independentista liderado por sudamericanos de origen español. La guerra de la independencia culminó en 1825, cuando después de la victoria del Mariscal Sucre en Ayacucho, toda la región obtuvo la independencia.
Simón Bolívar fue el primer presidente de Bolivia y a quien este país debe su nombre. Le sucedió su lugarteniente Antonio José de Sucre quien tuvo un papel decisivo en los pasos iniciales para la creación de Bolivia. Andrés de Santa Cruz fue al auténtico creador del estado boliviano y del orden institucional de la nueva república y fue quien tuvo la visión de formar la Confederación Perú-Boliviana. Desintegrada esta unión Bolivia enfrentó varias guerras civiles e internacionales, siendo estas últimas las causantes de la pérdida de más de la mita de su territorio inicial, como la guerra con Chile en 1879 que la convirtió en país mediterráneo, con Brasil en 1900 y con Paraguay en 1935.
Hoy Bolivia celebra 179 años de vida republicana y está próxima a cumplir 22 años de democracia ininterrumpida, en los que la vigencia de la constitución política del estado y el marco del sistema político democrático que ésta representa, fueron las constantes. Los bolivianos de hoy en día apuestan al ejercicio real de la democracia y al uso racional de sus recursos naturales tal como lo demuestra su participación en el referéndum convocado el pasado 18 de julio por el gobierno del Presidente Carlos D. Mesa Gisbert, para definir la política energética nacional. Bolivia posee actualmente reservas de gas natural por el orden de 52,3 trillones de pies cúbicos, lo que lo ubica como el segundo país en Sudamérica, en cuanto a volúmenes de este recurso detrás de Venezuela, pero el primero si se considera que son reservas libres, es decir no asociadas a petróleo.