Variedades

Fiestas del Santo Cristo de Esquipulas


Las fiestas religiosas se caracterizan por las tradiciones de cada lugar donde se celebran y el distrito de Antón no escapa de este común denominador. Las fiestas del Santo Cristo de Esquipulas están llenas de tradiciones y como dice el reverendo padre Pedro Marín, párroco de la Iglesia San Juan Bautista de Antón, la provincia de Coclé es una de las provincias del país que más devoción manifiesta hacia los temas religiosos.
Debido a ello, el Cristo de Esquipulas, cuya aparición en el distrito tiene varias versiones, atrae tanta gente. Una de las versiones señala que el Cristo apareció en una pequeña embarcación; pero la más creíble para el padre Marín indica que en la ciudad de Esquipulas en Guatemala, existen talladores de la madera y escultores que se dedicaban a esculpir imágenes religiosas para venderlas o distribuirlas en diferentes países del área.
Nos dice el padre Marín, que no se sabe cómo, una de estas imágenes llegó al pueblo de Antón hace cerca de 200 años y, a partir de entonces se empieza la adoración al Cristo de Esquipulas.
Una de las tradiciones más famosas del Santo Cristo de Esquipulas es la peregrinación de los pequeños esquipulitas, que son pequeñas imágenes colocadas dentro de un nicho, generalmente de vidrio o madera, que son paseados de pueblo en pueblo desde el mes de noviembre hasta el 14 de enero, cuando llegan al poblado de Antón y se presentan a la Iglesia. A los portadores de estos pequeños esquipulitas se les llama esquipulistas. Estas son personas autorizadas por la Iglesia, para no dar lugar a malos entendidos, dice el padre Marín.
Los esquipulistas viajan de comunidad en comunidad y de casa en casa, desde noviembre, con el pequeño nicho. Al llegar a una residencia, ellos rezan algunas oraciones, dan una bendición al hogar, y las personas a su vez, dan una donación en la medida de sus posibilidades. Luego, la persona de la casa visitada lleva el pequeño esquipulas hasta la residencia vecina, y así sucesivamente, continúa la peregrinación.
Generalmente acompañan al dueño de la imagen cuatro ó cinco personas que portan una pequeña caja o tambor hecha de madera y cuero muy templado que permite que el sonar del mismo se escuche a través de las montañas a largas distancias. Indica el padre Marín que, la finalidad de esta peregrinación es dar aviso a las comunidades de la proximidad de la celebración religiosa que es el día 15 de enero todos los años.
Estos santitos, como lo llaman las personas, van adornados según la iniciativa de cada dueño y las personas les colocan "milagros" en el nicho al igual que lo hacen con la imagen de la iglesia. Estos milagros, son hechos en madera, plata u oro, además de otros materiales, de acuerdo a la capacidad de cada feligrés. Los mismos representan una pierna, un brazo, un pequeño cuerpo, etc. Signo de que se les concedió la sanación de esa parte de su organismo.
El señor Emeterio Jaramillo, capellán de los esquipulistas, nos comentó que él es la persona encargada de coordinar el recorrido de los esquipulistas por las diferentes comunidades. Indica el señor Jaramillo que estos santitos no entran al pueblo de Antón, específicamente al área cercana a la Iglesia, hasta el día 14 de enero. Ellos vienen recorriendo desde los lugares más distantes, hasta llegar a las comunidades más cercanas de Antón.
El día 14 entran al poblado y llegan al frente de la Iglesia. El primer santito en llegar se coloca frente a la Iglesia y recibe al segundo con dos venias seguidas. Luego se produce el encuentro frente a frente y se saludan. Cuando llega el tercero, lo recibe el que llegó en segundo lugar y así continúa la ceremonia hasta que llegan cerca de 35 a 40 imágenes. Las mismas van acompañadas de tambores, cajas y violines que tocan cumbias religiosas. El señor Jaramillo señala que, como la gente de afuera no sabe el significado de esta música, lo que hacen es ponerse a bailar cuando la escuchan; pero en realidad, ellos no la tocan para este fin.
Anteriormente, agregó, los santitos llegaban el día 15, día del a procesión, o llegaban el 14 y se hospedaban en residencias cercanas, y durante toda la noche se tiraban bombitas o fuegos artificiales. Esa costumbre ya se perdió. Luego, por un tiempo los santitos dejaron de visitar las residencias, pero la gente del pueblo los extrañaba y le pidieron que los trajera. Así empezó nuevamente la peregrinación de los esquipulitas de Antón.
Los santitos o esquipulitas vienen de comunidades como El Valle, Río Hato, Cabuya, San Juan de Dios, Tranquilla, Río Hato Centro, Río Hato Sur y Monte Lirio, entre otras.
Los esquipulitas peregrinan durante todo el día, desde las 7 de la mañana hasta las tres de la tarde. Antes caminaban hasta las cinco o seis, pero cada día es más peligroso por temor a los ladrones.
La tradición de los esquipulistas es muy conocida en toda la provincia de Coclé, por lo que todos los hogares se preparan para recibir hasta cuatro y cinco veces la visita de los pequeños santitos.
Otra de las tradiciones de estas fiestas es una costumbre familiar que ha pasado de generación en generación en la familia del señor Policarpio Domínguez, señor de 82 años, que durante todas las noches de novena, se coloca fuera de la iglesia, en la parte frontal con un tambor, y cuando las campanas de la iglesia empiezan a sonar anunciando la celebración de la Santa Misa, el señor Policarpio empieza a sonar su tambor con ritmo especial y no deja de tocarlo hasta que no resuene el último repique de las campanas.
Este repique de tambor lo hace a las doce del día y a las 7 de la noche cuando empieza la misa y novena al Santo Cristo de Esquipulas. El señor Policarpio señala que así lo hicieron sus abuelos, su padre y así lo harán sus hijos cuando él ya no esté.
Otra tradición muy importante en Antón es cuando se baja el Santo Cristo de la Cruz el día 6 en horas de la mañana. Esta es una ceremonia muy especial y de mucha devoción, a la que acuden cientos de personas a presenciarla. El Santo es bajado de la Cruz, se coloca en una mesa, se desviste y se le mojan los pies. Luego, con un manto se limpia, se le coloca un nuevo sudario y las personas presentes le secan los pies al santo con algodón y también mojan los mismos con el agua utilizada para bañarle los pies. Estos algodones benditos se los llevan a sus casas como recuerdo o para frotarlos a sus enfermos.
Este año se espera una gran afluencia de público para la celebración de las fiestas religiosas del Santo Cristo de Esquipulas y todas las novenas llevan un mensaje enfocado a la llegada del Tercer Milenio, informó el padre Marín.
También se espera que los visitantes respeten la devoción y la fe del pueblo, al igual que los lugareños y no se mezcle la fiesta religiosa con la fiesta pagana.
Lo principal es mantener la devoción al Santo Cristo de Esquipulas y no dejar perder las hermosas tradiciones mencionadas que son parte esencial de las festividades del Santo Cristo de Esquipulas de Antón.


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56784
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América