La XXII Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), en el oeste de México, cerró puertas con la satisfacción de haber alcanzado los 600.000 visitantes y de contentar a los editores ante el general aumento de ventas, de acuerdo con la organización.
"La cifra de visitantes es superior en un 12 por ciento a la del año pasado, y la de profesionales es similar, de unos 17.000", dijo a Efe la directora del evento, Nubia Macías.
La feria, celebrada del pasado 29 de noviembre hasta hoy, es la más grande del mundo editorial hispano, con la presencia de más de 1.600 editoriales y de cerca de 500 escritores.
Para su XXII edición, la FIL engordó de los 26.000 metros cuadrados del año anterior hasta los 35.000.
"Los grandes editores reportan ventas muy superiores a las del año pasado, entre el 30 y el 80 por ciento más, aunque también hay quien dice que vende lo mismo", apuntó Macías, que cuantificó la venta en el 2007 en unos 50 millones de dólares.