Los nuevos artistas de Canta Conmigo, en su primera gala, salieron al escenario dispuestos a “echarse” al público al bolsillo, pero este objetivo solo lo lograron unos cuantos.
Las desafinaciones no pudieron faltar, pero el carisma y el desenvolvimiento de estos concursantes hicieron que quienes estaban en el Teatro Balboa no destacaran estas fallas, y aunque el jurado sí las notó, no fueron tan enérgicos ni tan drásticos por ser la primera gala.
Como siempre, hay niños que sobresalen más que otros, en esta ocasión, Jordi Alvarado fue la estrella de la noche, logrando poner a todos los presentes de pie y con la piel erizada. Eddy Vásquez no se pudo contener y soltó su frase famosa “Oh my God”, aunque también le dio un par de consejos para mejorar las desafinaciones que tuvo en esta presentación.
El público estaba emocionado, y con cada uno de los participantes, las barras demostraban su apoyo y su desacuerdo, y esto último se dejó ver en la última fase del programa, debido a que Isamara Bernal, Lizarine Cárdenas y Jeanne Marie Roner quedaron en la cuerda floja, y fueron sentenciadas las dos primeras después del juego “Quiz Machetazo”, en el que los padres deben responder preguntas generales y referentes a sus hijas para salvarlas. Para el público, algunas preguntas eran más fáciles que otras, y esto le daba ventaja a los padres para responder sin equivocarse. “Las preguntas no son difíciles para todos, eso no debe ser así, no es justo...” eran algunos de los comentarios que hacían las barras al salir del teatro, molestos por las sentencias.