Variedades

Fragancias que dejan huellas


El universo del aroma está en auge. Los olores que utilizó la civilización egipcia para exaltar el alma humana, adorar a los dioses o esparcir el placer en el ambiente, regresan ahora con múltiples funciones.
Para las culturas antiguas el perfume tenía un carácter sagrado y profano a la vez. Mientras los arqueólogos han encontrado pruebas de que las esencias aromáticas se usaban para embalsamar los cuerpos de los muertos y evitar así su transformación en polvo, la historia también registra que la reina Cleopatra echó mano del perfume para seducir a sus amantes.
Posteriormente, en ciudades como Mesopotamia, se creyó que el perfume no sólo era un elemento de placer, sino que tenía propiedades terapéuticas. Todos esos usos se retoman ahora, en la llamada Nueva Era para hacer de la fragancia un universo fantástico. Así, están en boga las velas con olores, la aromaterapia se promueve como un mecanismo para crear ambientes placenteros y, ni qué decir de los perfumes que los hay para todos los gustos, los sexos, las edades y los momentos.
Existen varias razones para elegir un perfume. Para adornar una personalidad seductora o romántica; para llamar la atención utilizando lo que está de moda; para demostrar un estatus, e inclusive para complacer a alguien, el esposo, el novio, el amigo....
Aun así, el perfume es un accesorio de la belleza y el encanto, que siempre despierta la huella olfativa de algún recuerdo.
Las fragancias pertenecen a familias olfativas que las definen como florales, florales y frutales, solamente frutales, orientales, frescas, si son para la mujer, o amaderadas, exóticas y, actualmente ozónicas (frescas y exóticas), si son para hombres.
Las evaluaciones sobre el gusto por un determinado perfume, han dejado ver que cada persona tiene una huella olfativa que termina imponiéndose sobre cualquier otra razón para elegir una fragancia. Así, una mujer que ha vivido cerca del mar prefiere aplicar sobre su cuerpo olores frescos. Hay quienes eligen el olor a jazmín porque en sus recuerdos de infancia está grabado ese aroma".
Por ello, lo ideal es dejarse atraer por la fragancia que hace parte de la personalidad de cada individuo. Para ello, los expertos recomiendan que el día de comprar un perfume la persona debe ir libre de olores y aplicar unas gotas de -máximo- dos fragancias. En este caso, la parte del cuerpo más adecuada para untar el perfume es en las muñecas, y la elección debe hacerse después de cierto tiempo de tener el perfume.
Pero en la vida cotidiana, la fragancia se lleva en los puntos de pulsación, como detrás de las orejas, en las rodillas y en las muñecas. Esto se debe "a que en esos sitios hay una mayor cantidad de vasos sanguíneos, por lo tanto el calor fluye con más facilidad, lo que hace que el olor emane con intensidad y permanezca más tiempo. De igual manera, el cabello es un magnífico fijador para el perfume.
Quizás por la influencia del trópico, las fragancias frescas amaderadas son las más populares entre los hombres colombianos. Entre tanto las mujeres, seducidas por la novedad, están eligiendo los perfumes que tienen olor a frescura pero sin aroma de flores.


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9741
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América