El escritor español Francisco Umbral, recibió ayer de manos del Rey Juan Carlos el Miguel de Cervantes de Literatura 2000, convirtiéndose en el vigésimo sexto autor que obtiene este premio, el más prestigioso que se concede en el mundo iberoamericano a un literato por el conjunto de su obra.
Umbral atribuyó al autor de "El Quijote" la hazaña de abrir la "brecha para una nueva literatura" que supuso el inicio de la modernidad.
"Cervantes es vanguardia; como vanguardia es rebeldía y como rebelde deja herencia", dijo Umbral al leer su discurso, titulado "Un hidalgo y un fantoche llenos de sol y viento", en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, la ciudad madrileña donde nació Miguel de Cervantes en 1547.
El escritor identificó a Miguel de Cervantes como el hombre "que puso España patas arriba", que rompió "con la mediocridad de su vida para emprender un libro donde está su rabia por el mundo".
Umbral, que destacó la cualidad de Cervantes como inventor de pasiones, recordó al autor como un caso singular que empezó tarde su aventura e hizo solo "la revolución de los jóvenes, cuando él ya es un viejo".
A la ceremonia de entrega del Premio, que tiene lugar en el aniversario de la muerte del autor de "El Quijote", asistieron personalidades políticas y académicas, entre ellas, los escritores españoles y también distinguidos con el máximo galardón de las letras hispanas Camilo José Cela y José Hierro.
El Rey de España en su discurso calificó el Premio Cervantes como "mejor insignia de la lengua castellana", que además de homenajear al autor de "El Quijote" rinde tributo a una lengua universal y a su tradición literaria.
"Lengua universal, lengua madre, que suena con los mas diversos acentos en territorios alejados, pero una por la voluntad de sus hablantes que la mantiene cohesionada", afirmó don Juan Carlos al referirse al castellano como un idioma que, dijo, nunca fue de imposición sino de encuentro.
El monarca comentó sobre el galardón que "recorrer la lista de sus premiados, es recorrer una parte muy sustancial de la literatura del siglo XX en España y en América".
Y al referirse a Umbral, el Rey Juan Carlos lo definió como uno de los "más brillantes" cultivadores contemporáneos del castellano, "que ha enriquecido nuestro idioma con acento personalísimo" y que ha acercado los registros culto y popular.
UN ESCRITOR COMO POCOS
Umbral, de 65 años, que ayer sustituyó su eterno pañuelo, sus "jeans" y su chaqueta azul marino cruzada por el tradicional chaqué, es autor de novelas como "Mortal y rosa" o "Las ninfas", y un escritor prolífico que simultánea su labor periodística con una variada dedicación narrativa.
La concesión del Premio, dotado con 80,000 dólares, a Umbral fue anunciada en Madrid el 12 de diciembre pasado.
Una distinción que suscitó la polémica entre algunos escritores que cuestionaron esa decisión, contra la que hoy también protestaron un grupo de cincuenta mujeres representantes de asociaciones feministas de España y Latinoamérica.
Las manifestantes entraron por la fuerza en la Real Academia Española en Madrid para expresar su desacuerdo con la entrega del premio Cervantes 2000 a Francisco Umbral, al considerar que el escritor "representa una cultura machista".
De formación autodidacta, Francisco Umbral constituye una de las miradas más incisivas y críticas de la sociedad contemporánea española, lo que nunca ha restado fuerza al sentimiento y al lirismo que han impregnado a sus más de ochenta libros.
En su larga lista de galardones destacan el Príncipe de Asturias de las Letras de 1996 y el Nacional de las Letras de 1997, así como el Premio Nadal, en 1976, y el Premio César González Ruano de Periodismo, en 1980.