El actor Tom Cruise es fanático del automovilismo y en un alto de las grabaciones de su próxima producción cinematográfica se dio el gusto de ser piloto por un rato. Y es que el esposo de Katie Holmes se subió a un auto Fórmula 1 de Red Bull Racing y apretó el acelerador hasta superar los 290 km/h en el kilómetro 4 del circuito de Willow Springs.