Amanda utilizó una sábana para cubrirse y que no fuera identificada al
momento de abandonar el hospital en el que se encontraba,
desgraciadamente, su cabello azul la delató.
Su madre, quien ganó la custodia de su tutela,
decidió que el psiquiátrico donde estaba internada, no estaba a la
altura, es por eso que se la llevó a este nuevo hospital, mismo que
cuenta con una de las mejores alas en psiquiatría de Estados Unidos.
Todo indica que Amanda sufre de una severa esquizofrenia.