Desde dibujos a la tinta de prostitutas semidesnudas, hasta una pequeña acuarela que evoca la ternura de un abrazo, las obras de una nueva exhibición parisina de Picasso son la primera compilación que se haya realizado de las imágenes eróticas del artista.
"El arte no es casto", dijo una vez Picasso. "Y si lo es, no es arte". Muchos de sus dibujos, cuadernos y pinturas más audaces han estado ocultos en cajones o detrás de cortinas...hasta ahora.
"Picasso Erotique" (Picasso erótico) se inauguró recientemente en el céntrico museo Jeu de Paume de las Tullerías.
La exposición indaga en la frondosa imaginación sexual del artista y traza una línea desde su iniciación juvenil con prostitutas hasta sus célebres amoríos y sus últimas meditaciones sobre el amor y la vejez.
Más de la mitad de las 300 obras en exposición son propiedad del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, que jamás lo ha sido exhibido. En él se ve a un Picasso muy joven en un burdel.
Jean Jacques Lebel, artista y escritor que conoció a Picasso y concibió la exposición, dijo que la mitad de las obras jamás habían sido exhibidas públicamente en museos.
"Lo llaman el artista más famoso de su siglo", dijo Lebel. "Todo el mundo... cree que lo ha visto todo, pero (con esta exhibición) demostramos que no es así".
Muchos dibujos y cuadros de Picasso fueron ocultados por temor a perjudicar las ventas de su obra, sobre todo en Estados Unidos, donde el artista tiene sus seguidores más fervorosos, dijo Lebel.
Tales seguidores se rehusaron a exhibir por ejemplo las escenas explícitas del acto sexual, que Picasso retrató en muchas ocasiones.