Captar la atención de niños y jóvenes para que vean en los libros una alternativa para invertir sus ratos de ocio sin duda pagará dividendos tanto a la industria bibliográfica como a la cultura nacional, es el convencimiento de la Dra. Irene de Delgado, profesora de literatura y escritora de cuentos para niños.
"Me parece que el esfuerzo que representó la organización de la I Feria del Libro el año antepasado ha producido y ha hecho posible que las diferentes personas y organizaciones que participaron hayan mantenido un entusiasmo que han hecho contagioso a personas, escritores y público diverso", manifestó Delgado.
Ella opina que a largo plazo se podrán cosechar aún más los frutos de tan loable esfuerzo de revalorización de los libros como agentes de cambio, fuentes de conocimiento, ventanas para mirar al mundo y avenidas para el fortalecimiento de valores humanos como la paz, la tolerancia, el respeto, la solidaridad y la libertad, en la medida en que vía la lectura se amplían las fronteras culturales y la mente se abre a la comunicación intercultural.
Ella enfatiza la importancia de que precisamente en esta etapa de concienciación sobre el papel del libro en toda sociedad las acciones vayan encaminadas a persuadir a los lectores desde temprana edad, porque de lo contrario todos los esfuerzos que se hagan en ferias para niños quedarán reducidos a un acto simbólico.
La meta, pues, según planteó la escritora de literatura infantil, debe ser "producir un gran público lector que pueda justificar una mayor producción de libros que van a moverse, ser vendidos y, sobre todo, van a ser leídos".
Ella se lamentó de que en nuestro país "un renglón donde hace falta a los autores poner más interés es en la publicación de literatura para niños".
Finalmente, la Dra. Irene de Delgado, quien siente un orgullo especial al decir que "como escritora he dedicado mis mayores esfuerzos a escribir y a crear para niños", puso de manifiesto que "en Panamá, aparte de los pocos concursos que hay de literatura en general y de aquellos que pueden hacer un esfuerzo para publicar sus obras", no es mucho el aliciente que encuentra quien se dedica al oficio de escritor/a, por cuanto hay "muchas obras valiosísimas que nunca llegan a ser publicadas porque los escritores no tienen los recursos y es allí en donde estamos fallando".