Cien años después de la separación de Panamá de Colombia, este importante hecho histórico continua siendo objeto de análisis, y es que, curiosamente, en su momento, todos los movimientos de la sociedad se involucraron y no dudaron en expresar su sentir.
Como una celebración del Centenario de Panamá, la Embajada de Colombia en nuestro país ofreció el magistral ciclo de conferencias "Memoria y futuro: Panamá y Colombia en tiempos de globalización", en el que participaron distinguidos catedráticos de la Universidad Javeriana.
Como parte de las conferencias, Sarah de Mojica, del Departamento de Literatura de esa casa de estudios, ofreció al público la excelente ponencia titulada "En los marcos de dos pinturas", refiriéndose a las obras "La mujer del levita de los montes de Efraím", elaborada en 1899 por Epifanio Garay; y "Colombia asesinada", que data de 1902 y pintada por Sebastián Villalaz.
Según Mojica, al ser Sebastián Villalaz discípulo de Epifanio Garay, "Colombia asesinada" pasa a ser para los conocedores de arte, una obra sin mucha originalidad, en que simplemente toma el cadáver y lo traspone en otro cuadro.
Pero, esta catedrática es del pensamiento de que en esta obra no sólo hay algo más, sino que también es muy diferente, a pesar de que Villalaz fue instruido por Garay.
"Seguramente el cadáver es el mismo, pero Villalaz le añade otros elementos al cuadro y cumple otro mensaje". Mientras que "La mujer del levita en los montes de Efraím" mira al pasado y es un cuadro sumamente extraño y ambiguo, con tema bíblico poco entendible, presenta además mucha confusión en cuanto a su postura. "No presenta un futuro claro y se remonta a través de la imitación, a los franceses de la academia, pero con un alma que parece no estar en paz".
Muy por el contrario, Mojica advierte que "Colombia asesinada" tiene la fuerza de mirar el pasado y el futuro, y expresa el punto de vista de un ciudadano del Istmo de Panamá, que nació como ciudadano de Estados Unidos y Colombia, que se formó como profesional en Bogotá, y a quien le duele infinitamente la Patria.
"Es el reflejo de un conservador a quien le duele la guerra fratricida, y que empieza a hacer un luto porque ve en las ventanas que hay otro futuro... Decide hacer un duelo de ese dolor porque ve otras expectativas que se asoman en las ventanas: la presencia de Estados Unidos, con la posibilidad de construir el canal; y el nacimiento de nueva nación como Panamá. Es por ello que pinta el escudo nacional y participa como ciudadano políticamente, siendo uno de los primeros ciudadanos de esta nación".
Curiosamente, "Colombia asesinada" se elaboró en 1902, año de la firma del Tratado de Paz de la Guerra de los Mil Días, por lo que fue su forma de decir: ¿qué pasa después de esta paz?... Si hay una guerra fratricida e incluso matricida, en donde se está desangrando la Patria con la guerra. Villalaz ya podía ver lo que venía, producto de la presencia tan fuerte de Estados Unidos, aunado a la necesidad de Panamá de hacer su canal.
Garay y villalaz sobre la balanza
"La mujer del levita en los montes de Efraím" presenta al igual que "Colombia asesinada" a una mujer desnuda, sólo que en esta última, la dama se encuentra en un recinto y está ligeramente vestida con el tricolor colombiano junto a sus dos asesinos, quienes mutilan uno de sus brazos, que simboliza la pérdida de Panamá.