El cantante británico George Michael se declaró culpable de conducir en mal estado y una jueza le suspendió la licencia de conducir y le advirtió que podría ir a la cárcel tras haber chocado su auto contra un negocio de fotografía y ser hallado desvanecido sobre el volante.
En una comparecencia de 15 minutos en un tribunal en Londres, Michael admitió conducir drogado y poseer cannabis luego del choque del 4 de julio, cuando la policía dijo haberlo encontrado “aturdido” y con las pupilas dilatadas.
La jueza Robin McPhee le prohibió al intérprete de éxitos como “Faith” y “Father Figure” manejar por seis meses, y le advirtió que enfrentaría una sentencia de prisión si lo hace.
“Es un asunto serio. Manejó extremadamente mal y ocasionó un accidente”, dijo McPhee, agregando que el cantante ya había sido condenado una vez.
Hace tres años, agentes hallaron a Michael desplomado sobre el volante de su auto, que estaba bloqueando una intersección.
El astro del pop habló solo para presentar su declaración y confirmar su identidad. El ex vocalista de Wham! necesitó ayuda de la policía para atravesar un enjambre de fotógrafos al llegar a la corte.