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"Gladiator": Roma regresa al cine en su versión post moderna


Luego de 35 años de ausencia, el imperio romano hace un retorno espectacular a la pantalla cinematográfica con "Gladiator" el último film del cineasta Ridley Scott, un fresco postmoderno y estético pintado sobre un fondo de intrigas de poder, sangrientos combates, honor y venganza.
Esta superproducción de los estudios Dreamworks, que se estrena el viernes en las salas estadounidenses, se anuncia ya como uno de los grandes éxitos de taquilla del verano.
El desafío regresa a las pantallas los filmes épicos, un género clásico que Hollywood consideraba bastante agotado tras las obras maestras de los años sesenta, como "Ben-Hur", "Espartaco" o "La caída del imperio romano".
Y lo hace de la mano de Scott, quien, al caer fascinado ante el cuadro de Jean-Leon Gerome, "Pollice Verso" (1872), que muestra un enorme coloso con casco, victorioso frente a su adversario en la arena del coliseo, tuvo la visión de la película.
"Entonces pensé: he aquí un mundo increíble para recrear", explica el cineasta británico, director de "Blade Runner" y "Alien".
Pero vayamos a la película.Primer acto: En el año 180 D.C, el emperador filósofo Marco Aurelio (Richard Harris), que acaba de terminar con la invasión de la hordas bárbaras en Germania, agoniza.Favorable a la restauración de la república, quiere pasar el poder a su fiel y valiente general, Máximo (Russell Crowe).
Conociendo las intenciones del emperador, su neurótico hijo, Commodo (Joaquin Phoenix), comete un parricidio, toma el poder y ordena la ejecución de su rival.Maximo logra escaparmilia es diezmada.
Segundo acto.Capturado, el caído general es vendido como esclavo a un grupo de gladiadores en los confines africanos del imperio.Hundido en el universo brutal de la arena, "se da cuenta ahora que la única manera de sobrevivir es matar", explica Crowe.
Tercer acto.Combatiendo valerosamente, Máximo es llevado al corazón de Roma imperial, el coliseo, donde el nuevo emperador Commodo ha decretado 150 días de juegos para ganarse los favores de su pueblo.Finalmente enfrentado a su viejo enemigo, Máximo sólo piensa en su sed de venganza.
Dotado de un increíble sentido visual y respaldado por un enorme presupuesto de 103 millones de dólares, Ridley Scott firmó, a los 63 años, una de sus obras maestras que el califica de "epopeya romana post moderna", entre política y sicológica.
"Hace 40 años, el cine tendía a ser más teatral.Es lindo pero quería entrar al interior, como en los filmes contemporáneos, hablar de personajes verdaderos a los que le suceden cosas desgraciadas", explica el cineasta.
Como el valiente gladiador, lacónico y herido, Russell Crowe es simplemente espectacular."Es un verdadero actor.Tiene esa manera perturbadora de interiorizar un rol y es naturalmente muy sicológico.Hay algo animal en él", opina Scott.
Para el rodaje una parte de Roma antigua y los dos primeros niveles del Coliseo fueron reconstruidos en la isla de Malta.Los niveles superiores, la multitud en las gradas altas y el resto de la ciudad fueron construidos con la ayuda de efectos especiales.
Algunas escenas de combate particularmente peligrosas, con tigres por ejemplo, fueron hechas por computadora."No se habrían podido realizar sin efectos especiales", dice el responsable de los efectos visuales, John Nelson.
Con sus gladiadores convertidos en héroes musculosos y la multitud al borde del delirio, "Gladiator" recuerda por momentos las grandes competencias deportivas actuales, lanzando de paso una reflexión sobre nuestra sociedad de espectáculo.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América