La preocupación de la Licda. Gladys Miller por ayudar a la mujer a romper el silencio y de esta manera denunciar la violencia contra ella y librarse de este fenómeno que afecta en nuestro país a las mujeres, data de la década de los "80, en que ella trató este tema en su trabajo de grado para obtener su Maestría.
A raíz de los resultados de la investigación de la cual fue co-autora Miller, se creó en nuestro país el Primer Centro de Atención, CEPAM, que tuvo que cerrar por problemas de carencia de fondos y luego surgieron otros centros de atención, como el Instituto de Orientación y Asistencia Legal Thelma King Harris, de la Fundación para la Promoción de la Mujer (FUNDAMUJER) y el Centro de Atención a la Mujer Maltratada (CAMM). Más adelante se creó, hace 10 años ya de ello, la Red Nacional Contra la Violencia Dirigida a la Mujer y a la Niña, que Gladys Miller preside y la cual organiza congresos, foros y todo tipo de debates y eventos sobre el tema para crear conciencia de la necesidad de prevenir la violencia, mediante una educación con enfoque de género no sexista desde los primeros años, reforzada por la escuela, los medios de comunicación y otros actores sociales.
La Red también edita el boletín Sin Violencia, realiza y promueve investigaciones sobre la materia. Gladys Miller ha centrado sus esfuerzos a apoyar la formulación de políticas y leyes encaminadas a prevenir la violencia intrafamiliar.
¿Qué impulsó a Gladys Miller a invertir esfuerzos, tiempo, energía en la defensa de la seguridad de la mujer vía la prevención de toda forma de violencia contra ella? "Mi conciencia me impulsó. Las experiencias de familias, de amigas y otras mujeres en el mundo que están siendo afectadas por la violencia intrafamiliar".
Mediante diversos encuentros se ha capacitado a personas en todo el país, para que actúen como facilitadoras en la promoción de la cultura de no violencia.
Miller informó que la Red trabaja en el problema de violencia vinculada con la explotación sexual. Asimismo, dijo que "como Red estamos promoviendo la revisión de la Ley 38 de julio de 2001 que reemplazó a la Ley 27 y hemos tenido en los últimos meses del año pasado un intercambio con corregidores para determinar hasta qué punto se puede mejorar su aplicación. La Ley 38, dijo, tiene nuevas formas de atacar el problema, amplía el concepto de familia (incluye la unión consensual) y se incrementa la penalización.
Logros que destacó la fuente fueron el del incremento de la penalización por violencia intrafamiliar, así como la aprobación de la Ley de Igualdad de Oportunidades que da pautas para la elaboración de políticas públicas y de programas para la igualdad de la mujer y el que tiene que ver con el Protocolo Facultativo de la CEDAW.
Los retos que se plantea la Red incluyen poder lograr que a nivel del gobierno y entidades no gubernamentales se asignen presupuestos específicos para poder ejecutar proyectos que tengan mayor cobertura. Igualmente, lograr tener mayor cantidad de personal capacitado y sensibilizado (tanto del gobierno como de instituciones privadas) en la atención del problema y, tratar de que a nivel de las universidades se pueda incorporar cursos especializados sobre violencia intrafamiliar. Ya hay un Postgrado.
Pero, la meta más importante, es "lograr que el tema de la violencia intrafamliar se erradique de la realidad nacional y que nos acerquemos cada día más a la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres". Entre los grupos de la red están la Fundación para la Promoción de la Mujer (FUNDAMUJER), el Centro de Desarrollo de la Mujer (CEDEM), el Centro de Atención a la Mujer Maltratada (CAMM) y el Centro de Estudios y Capacitación Familiar (CEFA).
La violencia afecta a todas las naciones, razas, estratos sociales y culturas, explicó Miller y por lo tanto nadie debe prestar oídos sordos ante estas denuncias y debe seguir fomentándose la importancia de la ruptura del silencio cómplice, así como el tratamiento de las sobrevivientes de este fenómeno que atenta contra los derechos de la mujer y la estabilidad familiar.