La lluvia con que amaneció Mónaco el domingo no impidió la asistencia de los famosos ni recluyó en palacio a los Grimaldi.
En la nueva edición del Gran Premio de Fórmula 1, no faltó el tropel por la presencia de los famosos, que acuden habitualmente a este evento deportivo.
Nadie en el Principado quería perderse este emocionante espectáculo en el que no faltaron un sinfín de salidas, choques y entradas a boxes, que coronaron finalmente a Hamilton y dejaron sin puntos a Alonso.
Si bien acompañó al diluvio un desfile de gabardinas "beiges" de todos los largos (maxi, tres cuartos y corta), una vez despejado el cielo asistimos a la tradicional pasarela de belleza y glamur de todos los años, garantizada con la presencia de los Grimaldi, que, un año más, no defraudaron las altas expectativas. La princesa Carolina y su hija mayor, Carlota Casiraghi, cautivaron con los modelos que eligieron para la ocasión: vestidos minifalderos.