Las gotas que se usan para tratar la presión alta en el ojo pueden retrasar e incluso prevenir el glaucoma, una causa importante de ceguera, dijeron investigadores estadounidenses. Los pacientes que fueron tratados con las gotas tuvieron menos de la mitad de probabilidades de desarrollar glaucoma que los que no las recibieron, según el equipo de investigadores.
"Hay millones de personas que corren riesgo de desarrollar glaucoma porque tienen la presión alta en los ojos", dijo en un comunicado Michael Kass, jefe del Departamento de Oftalmología de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington, en St. Louis.