Aguafuerte, mezzotinta y serigrafía son algunas de las técnicas presentadas en "Grabado", exposición itinerante del artista colombo ecuatoriano Carlos Monsalve, quien tiene proyectado viajar por varios países y que en esta ocasión empieza su recorrido en Panamá.
En una muestra sumamente singular, Monsalve, quien además de grabador es pintor y escultor, desarrolla temas míticos, oníricos y de fantasía, plasmando un erotismo sutil que evoca desde lo lírico hasta lo mágico.
Nacido en Cali, Colombia, pero viviendo desde hace más de 20 años en Ecuador, a este artista le interesa mucho el dibujo, elemento que le parece esencial para el grabado, técnica en la que lleva más de 25 años trabajando.
Según Monsalve, una de las grandes virtudes del grabado es que, de las artes plásticas, ésta es la que más contacto hace con el público por ser más accesible económicamente hablando. En este sentido advierte que tiene la propiedad de democratizar más el arte y llegar a mucho más gente.
En sus obras este artista trabaja tonos verdosos, azules, sepias, terrosos y cálidos, lo que responde a la cromática adquirida en Ecuador, que de acuerdo con Monsalve, es muy parecida a los colores que utilizan los indios de las serranías, tanto en sus atuendos, como en los pigmentos.
Su propuesta es simplemente la reivindicación del grabado; mostrar cómo una antigua técnica, que lleva siglos en la humanidad, se ha ido perdiendo, dejando de lado, a su vez, enormes potenciales expresivos y con capacidad de hacer arte con ella.
Con la visita de Diana al diario, se le cumplió un sueño a Roberto, quien compartió junto a sus compañeros la grata presencia de la joven. Algunas de sus compañeras se emocionaron y lloraron al verlo tan feliz. Un almuerzo con la miss con constituyó el más grato regalo que pudo haber recibido Roberto, aún sin haberlo pedido.
"Grabado": La reivindicación de una antigua técnica
En este sentido advierte que tiene la propiedad de democratizar más el arte y llegar a mucho más gente.