DESEOS compartidos de bienestar colectivo permiten cosechar buenos frutos. Y la Teletón 20-30 es el vivo ejemplo de lo que es capaz de hacer Panamá cuando une voluntades, esfuerzos, sueños y recursos. Somos grandes. Pero la grandeza estriba más que en todas las riquezas tangibles que poseamos, en la fuerza interior y espíritu de solidaridad que nos impulsa a hacer causa común de toda gestión noble.
Otra vez cumplimos: los artistas, el cuerpo de voluntarios, la comunidad, los organizadores. Tú, yo, NOSOTROS. Una vez más derribamos las barreras que impiden que nos percatemos de que todos ganamos cuando compartimos metas y nos encaminamos hacia ellas hermanados. Más allá de los números, la conquista principal es la que es posible cuando el amor y la empatía son los pilares de la sociedad.
La tarde estuvo llena de muchas sorpresas donde se logró lo que se esperaba, darle alegría, un momento de esparcimiento y un regalo de esperanza a los niños del barrio de San Felipe.