Las personas que están al tanto de su perfil lipídico tienen una ventaja sobre las demás: conocen si tienen riesgo coronario. Y, lo anterior es muy importante considerando que se ha dado un incremento notorio en las enfermedades del corazón, debido no sólo al factor herencia sino también a estilos de vida inadecuados como mala alimentación (caracterizada por bajo consumo de fibra y elevada ingesta de sal, grasas saturadas y azúcares, principalmente) tabaquismo, alcoholismo y sedentarismo.
El Dr. Román Mendieta R. ilustró en cuanto a que el colesterol total es la suma del HDL (que es la grasa buena o protectora) y el LDL (que es la grasa dañina).
Dijo, además, que el HDL tiene mayor preferencia hereditaria y que el colesterol en sí no dice el estado coronario del paciente.
Siguió explicando que coronaria son los vasos sanguíneos que nutren al corazón y "si hay exceso de LDL (grasa perjudicial al organismo) se acumula en ellos y bloquea la circulación sanguínea y vienen los problemas de isquemia del corazón que se manifiestan con dolor en el pecho, angustia, punzadas, cansancio, debilidad y sensación de agitación".