Variedades

Gratas experiencias

Francisco Camarena, Daro Pitt y Vctor Ballesteros se medirn esta noche para determinar qui'e9n es el ganador de este certamen tpico.


TERMINÓ la espera. Esta noche, luego de seis semanas de dura competencia, hoy se sabrá al fin quién será el nuevo rey panameño del acordeón, en la final de la primera edición del "reality show", Cuna de Acordeones.
Los jurados han sido muy estrictos con los chicos, y junto al voto del público, han eliminado uno a uno a los concursantes. Los dos sentenciados de esta semana en sólo cuatro días han realizado un gran trabajo para captar dinero y poder ganar mediante el mayor número de llamadas telefónicas. Pero lejos de la competencia, este concurso les ha brindado muy buenas experiencias a estos muchachos.
Meses antes de que Francisco Abdiel Camarena, representante de Veraguas, entrara al concurso, su vida familiar sufrió un revés. Sus padres, Francisco y María Mireya, se habían alejado por circunstancias personales. "Al entrar a Cuna de Acordeones, mis progenitores se volvieron a unir para darme todo su apoyo, y ahora todo marcha de maravilla", señala.
Gane o pierda el certamen, ya está planeando crear su propio conjunto y hasta le tiene nombre. "Se llamará Los Originales del Acordeón, porque creo que para interpretar la música típica hay que ser innovador todo el tiempo", dice el contendor. Es tanto el entusiasmo, que ya ha conversado con algunos de los posibles integrantes de la agrupación.
A sus 19 años, estudia una Licenciatura en Edificaciones en la Universidad Tecnológica. Desea dejar el nombre de su provincia muy en alto, como lo hicieron Evelyn Caballero, en el PanamaRock Nuevas Bandas, y Damaris González, en el Reto de Trovadores, campeonas en sus respectivos concursos.
Si gana, utilizará el dinero (más de ocho mil dólares) para ayudar a su familia.
Para él la pieza más difícil de interpretar en todo el concurso fue "Nunca fui tan feliz" de Osvaldo Ayala, ya que se la aprendió el domingo en la noche y el lunes tuvo que interpretarla.
El mejor trofeo que le pudo dar Cuna de Acordeones a Víctor Ballesteros, representante de Las Tablas, es su actual novia, Anabete Gallardo. "Conocí a Any cuando inició el certamen. Como me tenía que quedar en la capital, un día mis primos me la presentaron y ocurrió el primer flechazo", confiesa el inquieto estudiante de inglés.
Pero si pensaban que como nuevo enamorado le daría todo el tiempo a su novia, se equivocaron. "Ella me insistía que practicara todos los días y yo le tenía que hacer caso", dice.
Al igual que sus competidores, gane o pierda, piensa continuar profesionalmente con la ejecución del acordeón. "Comenzaría con un conjunto prestado", señala. ¿A quién se lo pedirías prestado? "Pues a Osvaldo Ayala, ya que creo que él cuenta con el grupo ideal por su ritmo y acoplamiento", responde.
Al terminar su conversación con ¿Qué Pasa? dijo que le agradece a Dios por haberlo llevado al interior. Él nació en Panamá, pero a los pocos meses sus padres, quienes trabajan en los Correos Nacionales, fueron trasladados a una sucursal de Los Santos. "Si no hubiera sido así, nunca me hubiera encontrado con el acordeón y el saxofón que son mis dos instrumentos preferidos".
Sus compañeros en el concurso le colocaron este apodo a Darío Pittí, quien no está sentenciado para la final y está guardando lo recaudado para cuando inicie el espectáculo.
Le pusieron este sobrenombre porque tiene una mecha de cabbello pintada de dorado.
Este entusiasta chico ha sorprendido a los miembros del jurado, ya que además de tocar el acordeón, canta las piezas que escoge para cada tributo.


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289840
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América