El informe señala que, por el contrario, las esposas que evitan las confrontaciones y guardan silencio cuando hay problemas en el matrimonio tienen cuatro veces más probabilidades de morir prematuramente.
La investigación fue realizada en conjunto por la Universidad de Boston, y el Centro de Epidemiología Eaker de Chili, Wisconsin.
Elaine Eaker, a cargo del equipo investigador, afirmó que es importante que los médicos estén alertas a posibles signos de estrés marital y, de ser necesario, deriven a los pacientes a psicólogos y psiquiatras.
Con esto -creen los científicos- podrían evitarse otras complicaciones.
El estudio determinó que la vida de casado beneficia los corazones masculinos: en aquellos que están casados el riesgo de morir de una falla cardíaca es mucho menor que en el caso de los solteros. Exactamente la mitad.
Para llegar a estas conclusiones, los científicos estudiaron a 3.700 personas de entre 18 y 77 años durante un período de 10 años.
Eaker explicó que ésta es la primera investigación que ha considerado la tensión matrimonial en un análisis del desarrollo de enfermedades cardíacas y la muerte.
Sin embargo, especialistas británicos advierten que el informe debe ser tomado con cautela.
"Hemos hallado características del matrimonio que tienen impacto en la salud", afirma la científica Elaine Eaker, encargada del estudio.
Sin embargo, "la gente que escoge casarse tiene características distintas de quienes prefieren no hacerlo, pero también podrían tener riesgos similares".