El pasado domingo, el Príncipe Guillermo dejó Inglaterra y viajó a Afganistán para realizar una visita oficial a los soldados que allí se encuentran destinados. Abordo de un avión de las Reales Fuerzas Aéreas (RAF), que él mismo pudo conducir durante parte del trayecto, hizo su llegada al país afgano al día siguiente. En una visita secreta que duró tres horas, el Príncipe visitó a los soldados que hoy luchan en primera línea de fuego.
Fue Clarence House la que confirmó la noticia, aunque el recorrido se ha mantenido en secreto para garantizar la seguridad del joven.
El hijo mayor del Príncipe Carlos recorrió el campo de aviación de Kandahar, al sur del país y se reunió con algunos miembros del 3º Batallón de Paracaidistas.