Como todos los años para estas fechas, el príncipe Guillermo de Inglaterra y su novia Kate Middelton, se trasladaron hasta Klosters, para disfrutar de unos días en la nieve de los Alpes suizos.
Para poder realizar esta escapada, el primogénito del príncipe Carlos de Inglaterra tuvo que pedir permiso a la RAF (Real Fuerza Aérea), donde se encuentra realizando unas prácticas y preparándose para su futura labor como jefe de las Fuerzas Armadas. En los próximos días se espera la llegada de su padre, el príncipe Carlos, (a Camila no le gusta esquiar).
Aunque en los últimos meses, a raíz de su ruptura, la relación del príncipe Guillermo y Kate ha sido puesta en duda por algunos medios de comunicación británicos. Sin embargo; lo cierto es que las imágenes de ellos en la nieve dan claras muestras de lo felices y compenetrados que están y de lo bien que marcha su relación. Se casarán el 17 de mayo en la capilla del Castillo de Windsor.