Aunque el Auditorio de la Universidad Latina no estuvo repleto de público a su capacidad, el mensaje cautivó la atención de los presentes. Se evaluaban los avances durante una década del cuento en el que los recursos gráficos y el argumento hicieron a este género más creíble.
Espino Barahona, un joven, alto y de tez blanca, era la voz crítica. Vestido con pantalón negro y camisa panabrisa manga larga, dejaba la impresión de que, aún estando radicado en Colombia, su corazón está en Panamá.
En estos diez años, escogió a "Underwood" de Enrique Jaramillo Levi y "Know Out", de Pedro Rivera.
"Know Out" nos explica los amores, necesidades y deseo de un boxeador que anhela ser campeón.
Lo más relevante es cómo el narrador nos lleva del "ring" a la infancia del personaje, con tal facilidad.
Para Espino Barahona, este es uno de los detalles más importantes que da realce al cuento, y por más simple que sea, atreverse a jugar con formas y elementos comunicantes, es hablar de evolución literaria.
Para un panameño la jerga coloquial de barrio es sencilla de entender, pero "Bufi", "buay" y "pilla" quizás un extranjero no las entendería.
En "Underwood", se juega con la ficción y el lector es quien decide si la esposa del personaje principal, por medio de sus cartas, es una esposa que abandona a su compañero, o si es que el pobre hombre enloqueció ante la ansiosa espera de su mujer y se escribe cartas a sí mismo, o realmente existe un problema con la llegada de su amada, prolongando su agonía.
El escritor denomina el cuento de Levi como post moderno, contemporáneo y de otra dimensión a diferencia del anterior.