La catedral de Ciudad de México guardó desde 1791 un secreto oculto en su torre oriente: una "caja del tiempo" con monedas, medallas y un pergamino, enterrada por el arquitecto que realizó la fachada y los campanarios, hizo público el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).
El material, descubierto el pasado 22 de octubre, durante la restauración del recinto, guardado en la base de la cruz de una torre del edificio, no lo darán a conocer hasta haber estudiado los objetos.
La "caja del tiempo", hecha de plomo, fue enterrada por el arquitecto José Damián Ortiz de Castro el 14 de mayo de 1791 y contiene 28 monedas de plata, varias medallas de oro dedicadas a santos protectores y un pergamino que detalla el contenido. De las monedas, 23 son piezas pertenecientes a las casas de moneda del México colonial y las otras cinco son reales.
También hay en el recipiente un relicario, en precario estado y una pieza de cera de Agnus que eran emitidas y bendecidas por El Vaticano.
"Nos da un retrato de la sociedad novohispana de la época, de las cosas que consideraban importantes", dijo en rueda de prensa el director de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural de Conaculta, Xavier Cortés Rocha.