Son jóvenes y están muy enamorados. La relación del príncipe Harry y Chelsy Davy goza de una salud excelente tal y como se ha podido comprobar este verano, en el que han compaginado los planes familiares y solidarios, con otros más íntimos y en pareja. Comenzaron la época estival en África, pero por separado: Harry construyendo una escuela infantil en Lesoto y Chelsy en Durban, poniéndose al día con sus amigos y familia después de nueve meses lejos de ellos. Una separación que duró apenas unas semanas, tiempo tras el cual se reunieron en Botsuana, donde hicieron un safari.
Sin embargo, llegó el momento de volver a la realidad y a Londres, donde han comenzado a prepararse para retomar sus deberes personales. Chelsy volverá a sus estudios de posgrado en Leeds, mientras que Harry se incorporará de nuevo al regimiento de los Blues and Royals.